# Petro fija salario mínimo de 2026 en $2 millones y desata pulso entre Gobierno y gremios

El Ejecutivo defiende el “salario vital” mientras empresarios alertan por inflación y empleo

Fecha registrada: 2025-12-30T23:01:18.694Z
Actualización editorial: 2025-12-30T23:01:18.694Z
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## Resumen

El presidente Gustavo Petro decretó que el salario mínimo en Colombia para 2026 será de 2 millones de pesos mensuales, incluyendo el auxilio de transporte, lo que implica un aumento cercano al 24 % y el mayor ajuste en décadas. El Gobierno lo presenta como un “salario vital” pensado para cubrir las necesidades básicas de una familia y reducir la pobreza, mientras gremios empresariales y varios economistas advierten sobre el riesgo de mayor inflación, destrucción de empleo formal y presión adicional sobre pequeñas empresas. La decisión llega en medio de una emergencia económica declarada para cerrar el hueco fiscal de 2026, lo que amplifica el debate sobre su impacto en la economía real.

El presidente Gustavo Petro anunció que el salario mínimo legal que regirá en Colombia a partir de enero de 2026 será de 2 millones de pesos mensuales, incluyendo el auxilio de transporte. La cifra implica que el componente básico quedará alrededor de 1,74 millones de pesos y el subsidio de transporte superará los 250.000 pesos, para un aumento nominal cercano al 23,7 % frente a 2025, y un incremento real que el propio Gobierno estima en 18,7 % después de descontar la inflación esperada.

## Cómo se tomó la decisión

El ajuste fue definido tras varias semanas de discusiones en la Comisión de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, en la que participan Gobierno, sindicatos y gremios empresariales. El Ministerio de Trabajo instaló la mesa a comienzos de diciembre, con base en los informes de inflación y productividad, y fijó como fechas límite el 15 de diciembre para concertar y el 30 de diciembre para emitir el decreto en caso de desacuerdo.

En la mesa, las centrales obreras habían planteado incrementos de alrededor del 16 %, argumentando la necesidad de recuperar poder adquisitivo tras años de pérdida frente al costo de la canasta básica. Los gremios productivos, por su parte, defendían un aumento más cercano a la inflación pasada y a la meta del banco central, en torno a un solo dígito alto. Ante la falta de consenso, el Gobierno optó por usar su facultad legal y fijar unilateralmente la cifra.

## Los argumentos del Gobierno y de quienes apoyan el alza

En su alocución, Petro presentó la medida como la materialización del concepto de “salario vital” previsto en la Constitución, subrayando que el ingreso mínimo debe permitir a un hogar acceder a vivienda, alimentación, servicios públicos, transporte, salud y educación. También insistió en que el nuevo nivel salarial no busca solo compensar la inflación, sino redistribuir riqueza y reducir de forma acelerada la pobreza laboral, en un contexto en el que el Ejecutivo destaca la caída reciente del desempleo y de los indicadores de pobreza monetaria.

Centrales sindicales y organizaciones sociales han respaldado el incremento, al considerarlo un alivio directo para los trabajadores formales ante el encarecimiento de alimentos y arriendos. Para estos sectores, el ajuste es coherente con la emergencia económica: si el Estado va a recaudar más vía nuevos tributos para cerrar el hueco fiscal, sostienen, resulta inaceptable que el costo recaiga principalmente sobre los hogares de menores ingresos.

## Críticas empresariales y temores de los economistas

Las principales asociaciones empresariales recibieron el anuncio con preocupación. Voceros regionales y cámaras de comercio han advertido que un aumento de esta magnitud, sumado a eventuales nuevos impuestos decretados bajo la emergencia económica, encarece significativamente la nómina formal, sobre todo en sectores intensivos en mano de obra como comercio, restaurantes, construcción y pequeñas manufacturas.

Varios economistas consultados por medios nacionales han señalado que el salto del mínimo se ubica muy por encima del crecimiento de la productividad y del dinamismo previsto para la economía en 2026. Alertan que parte del mayor costo laboral podría trasladarse a precios, reavivando presiones inflacionarias justo cuando el banco central intenta consolidar la reducción de tasas de interés. Otros temen un aumento en despidos, menor creación de empleo formal y un incentivo adicional para la informalidad y el uso de figuras como la tercerización.

## Impactos prácticos para trabajadores y pequeñas empresas en 2026

Para un trabajador que hoy gana el mínimo, el salto hasta 2 millones de pesos representa varios cientos de miles de pesos adicionales al mes, lo que podría aliviar de forma inmediata el costo de vida, permitir ponerse al día con deudas o sostener gastos en salud y educación. En hogares donde dos miembros devengan el mínimo, el ingreso conjunto se acercará más al costo de la canasta básica urbana, aunque aún no la iguala en muchas ciudades grandes.

En el otro extremo, micro y pequeñas empresas, con márgenes estrechos y limitado acceso al crédito, deberán decidir entre absorber el aumento, subir precios o ajustar plantillas. Expertos advierten que, sin apoyos específicos —como alivios en aportes parafiscales, programas de productividad o líneas de financiación preferencial—, parte del tejido empresarial podría responder recortando horas, informalizando contratos o posponiendo inversiones. El dilema central de 2026 será si el fuerte incremento del salario mínimo se traduce en más bienestar y consumo sin desbordar la inflación ni golpear gravemente el empleo formal.

## Resumen ampliado

El nuevo salario mínimo para 2026 en Colombia quedó fijado en 2 millones de pesos mensuales, suma que incluye un auxilio de transporte de algo más de 250.000 pesos. En términos reales, el Gobierno calcula un aumento cercano al 18,7 %, que beneficiará a unos 2,4 millones de trabajadores que devengan el mínimo. La decisión se tomó por decreto, luego de que la Comisión de Concertación entre Gobierno, centrales obreras y gremios no alcanzara acuerdo dentro de los plazos legales. El Ejecutivo argumenta que el incremento responde al mandato constitucional de garantizar un “salario vital y móvil” y que dinamizará el consumo sin afectar el empleo. Empresarios y analistas, en cambio, alertan que, sumado a la emergencia económica y a nuevos impuestos, el fuerte aumento puede presionar la inflación, encarecer la formalidad laboral y golpear con especial dureza a micro y pequeñas empresas.

## Fuentes y referencias

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