# México en llamas: los incendios forestales de 2026 se agravan en pleno abril

Conafor alerta riesgo extremo mientras crecen los daños en bosques y Áreas Naturales Protegidas

Fecha registrada: 2026-04-16T23:02:00.545Z
Actualización editorial: 2026-04-16T23:02:00.545Z
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## Resumen

En lo que va de 2026, México suma 2.565 incendios forestales y más de 132.500 hectáreas afectadas, con un repunte claro en abril y un cuarto de los siniestros ocurriendo en ecosistemas sensibles al fuego, incluidas miles de hectáreas dentro de Áreas Naturales Protegidas. Las autoridades atribuyen la mayoría de los incendios al uso de fuego en actividades agropecuarias, quemas intencionales y descuidos humanos, agravados por un episodio de calor inusual, baja humedad y fuertes vientos. Mientras estados como el Estado de México, Jalisco y la Ciudad de México refuerzan brigadas y operativos, expertos y organizaciones ambientales advierten que la crisis revela fallas estructurales en la política forestal, el ordenamiento territorial y la adaptación al cambio climático.

En lo que va de 2026, México ha registrado 2.565 incendios forestales que han dañado más de 132.500 hectáreas, de acuerdo con los datos más recientes de la Comisión Nacional Forestal (Conafor). Tan solo en los primeros diez días de abril se contabilizaron 121 siniestros y unas 5.000 hectáreas afectadas, en un mes que tradicionalmente marca el pico de la temporada de fuego.

La mayor parte de la superficie dañada corresponde a vegetación herbácea y arbustiva —el 98% del total— y solo un 2% a estratos arbóreos, lo que no reduce la gravedad del impacto: la pérdida de cobertura baja facilita la erosión del suelo, modifica el microclima y abre la puerta a nuevas presiones sobre el bosque.

## Regiones y ecosistemas más afectados

El Estado de México y Jalisco encabezan la lista de entidades con más incendios en 2026, seguidos por la Ciudad de México, Michoacán, Puebla, Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Morelos y Chihuahua, de acuerdo con un reporte conjunto de Conafor y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Un 25% de los siniestros —644 incendios— se ha registrado en ecosistemas sensibles al fuego, como bosques nublados y selvas húmedas, con unas 43.000 hectáreas impactadas. Más de 4.600 hectáreas quemadas se ubican dentro de Áreas Naturales Protegidas, donde la regeneración puede tardar décadas o siglos.

En Oaxaca, por ejemplo, la comisión forestal estatal reportó cerca de un centenar de incendios y alrededor de 2.600 hectáreas afectadas hacia finales de marzo, reforzando brigadas comunitarias y acciones preventivas en coordinación con la federación. Al norte, estados como Chihuahua arrastran desde 2025 temporadas históricas de superficie quemada, síntoma de una tendencia de largo plazo vinculada a sequías recurrentes.

## Causas: fuego humano en un clima más extremo

Aunque los rayos y otros fenómenos naturales pueden originar incendios, las propias autoridades reconocen que alrededor del 95% de los siniestros en México tiene origen humano. Casi la mitad se relaciona con quemas agropecuarias no controladas para limpiar parcelas o pastizales, una práctica arraigada pero de alto riesgo cuando se combina con pastos secos y viento. A ello se suman incendios intencionales —que organizaciones ambientales estiman en hasta un 30%—, cigarrillos o fogatas mal apagadas, actividades de cazadores furtivos y la expansión urbana desordenada hacia áreas boscosas.

La Gerencia de Manejo del Fuego de Conafor ha advertido que, durante esta semana, un sistema de alta presión sobre el occidente y centro del país provocará temperaturas inusualmente altas, baja humedad y rachas fuertes de viento, condiciones que disparan el peligro de incendios. Ante ello, la institución pide evitar estrictamente el uso del fuego en zonas forestales, agrícolas y de pastizal y mantener la vigilancia comunitaria.

## Impactos ambientales y sociales

Los incendios de 2026 se producen sobre un territorio ya presionado por la deforestación, el cambio de uso de suelo y la crisis hídrica. Greenpeace México y otros colectivos subrayan que la combinación de temperaturas crecientes, lluvias irregulares y sequías prolongadas crea un “caldo de cultivo” para incendios más intensos y frecuentes. Las consecuencias se sienten en la pérdida de hábitat para especies endémicas, la degradación de suelos y la reducción de la capacidad de los bosques para capturar carbono, pero también en la salud y el bienestar de las comunidades rurales, que enfrentan humo persistente, afectaciones a cultivos y, en algunos casos, evacuaciones y daños a viviendas.

## Respuesta oficial y retos pendientes

Frente al repunte de 2026, los gobiernos federal y estatales han desplegado una respuesta reforzada. El Estado de México opera 86 brigadas de combate entre Probosque, Conafor, dependencias federales y brigadas municipales y comunitarias. En la capital, la administración local movilizó a unos 4.000 elementos en una campaña específica contra incendios forestales, con la meta de reducir en un 10% los eventos de este año.

A nivel nacional, Conafor coordina el Programa de Manejo del Fuego, con monitoreo 24/7 mediante sistemas de predicción de peligro y alertas satelitales, y campañas de capacitación para comunidades y técnicos. Sin embargo, expertos y organizaciones coinciden en que la prevención sigue siendo el eslabón débil: falta presupuesto estable para manejo de combustibles, apoyo técnico a ejidos, aplicación estricta de la prohibición de cambio de uso de suelo tras los incendios y una política de adaptación al cambio climático que integre ordenamiento territorial, agricultura y conservación.

Mientras la temporada de fuego entra en su fase más crítica, la pregunta es si la respuesta institucional será capaz de ir más allá del combate reactivo y construir un manejo integral del territorio que reduzca, de raíz, la exposición del país a incendios cada vez más extremos.

## Resumen ampliado

Los datos más recientes de la Comisión Nacional Forestal indican que, en 2026, México registra 2.565 incendios forestales y más de 132.500 hectáreas quemadas, con 121 siniestros y unas 5.000 hectáreas afectadas solo en los primeros diez días de abril. Una cuarta parte de los incendios se concentra en ecosistemas especialmente sensibles al fuego y más de 4.600 hectáreas dañadas se ubican dentro de Áreas Naturales Protegidas, lo que intensifica el impacto ecológico. Las autoridades atribuyen alrededor del 95% de los incendios a causas humanas —quemas agropecuarias, acciones intencionales y descuidos— sobre un territorio cada vez más seco por el calentamiento global. El Estado de México, Jalisco y varias entidades del centro y sur concentran la mayor parte de los siniestros. Aunque se han desplegado brigadas federales, estatales y comunitarias y sistemas de monitoreo permanente, persisten retos en financiamiento, prevención social y adaptación al clima extremo.

## Fuentes y referencias

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