{"id":420,"title":"ELN anuncia cese al fuego de tres días antes del balotaje entre De la Espriella y Cepeda","subtitle":"Tregua unilateral busca no interferir en la segunda vuelta, mientras crece la disputa por la seguridad electoral","content":"El Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció un alto el fuego unilateral de tres días, desde la medianoche del 20 de junio hasta la medianoche del 23, coincidiendo con la segunda vuelta presidencial del 21 de junio. La guerrilla afirma que busca “no interferir en el actual proceso electoral”, en una contienda marcada por la polarización entre el candidato de derecha Abelardo de la Espriella y el aspirante del Pacto Histórico, Iván Cepeda. Se trata del segundo gesto de este tipo en el actual ciclo electoral, tras una tregua similar durante la primera vuelta, y llega en medio de denuncias cruzadas sobre la relación entre grupos armados y comportamientos de voto en regiones históricamente golpeadas por el conflicto.\n\nEn su comunicado, la dirección del ELN ordena a sus frentes “no realizar operaciones militares ofensivas contra las Fuerzas Armadas del Estado” durante la vigencia de la tregua y reitera que no tiene como política amenazar ni atentar contra candidato alguno, ni impedir o forzar el voto. El mensaje subraya además el rechazo a la “intromisión” de gobernantes de otros países en la política colombiana, una referencia explícita al respaldo del presidente Donald Trump a la candidatura de De la Espriella. La guerrilla insiste en que su decisión busca garantizar que la población pueda ejercer el sufragio “sin presiones”, al tiempo que advierte contra cualquier intento de utilizar su nombre para favorecer a uno u otro proyecto político.\n\nEl Gobierno respondió a través del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien celebró que no haya amenazas explícitas contra las votaciones, pero enfatizó que la Fuerza Pública mantendrá sus operaciones contra todas las estructuras ilegales, incluido el propio ELN. El funcionario destacó el despliegue de más de 408.000 integrantes de las Fuerzas Militares y de Policía para custodiar puestos de votación, vías y centros urbanos, y citó a la Misión de Observación Electoral para sostener que no hay pruebas concluyentes de que la presencia de grupos armados determine por sí misma la orientación del voto. El mensaje oficial busca dejar claro que la seguridad electoral descansa en el Estado y no en la voluntad coyuntural de una organización insurgente.\n\nSin embargo, la tregua se anuncia sobre un terreno minado por la desconfianza. El propio Gobierno de Gustavo Petro intentó un proceso de negociación con el ELN que se rompió en 2025, después de una serie de ataques en el noreste del país que provocaron el desplazamiento masivo de decenas de miles de personas. El Ministerio de Defensa calcula que el grupo mantiene más de 6.000 combatientes entre Colombia y Venezuela, con fuerte implicación en economías ilegales como el narcotráfico y la minería de oro. Analistas de seguridad recuerdan que, en el pasado reciente, diversos grupos armados han utilizado los ceses al fuego para rearmarse y consolidar control territorial, lo que alimenta la crítica de que estos gestos tienen más valor político que impacto real sobre la violencia.\n\nEn la arena electoral, la decisión del ELN tensiona aún más el contraste entre las campañas. De la Espriella ha prometido cancelar los diálogos con las guerrillas y endurecer la ofensiva militar, y en sus cierres de campaña denunció que grupos armados en departamentos como Cauca y Nariño estarían intimidando a sus simpatizantes. Cepeda, aliado del gobierno y defensor histórico de las salidas negociadas, ha vinculado su proyecto a la reactivación de procesos de paz con condiciones de verdad y reparación. Al mismo tiempo, el candidato de derecha y sectores afines han planteado la hipótesis de que la presencia de organizaciones armadas beneficia electoralmente a la izquierda, mientras el oficialismo y misiones de observación rechazan esa lectura por falta de evidencia empírica sólida.\n\nLas organizaciones de víctimas y de derechos humanos suelen recibir este tipo de anuncios con sentimientos encontrados: por un lado, cualquier disminución temporal del riesgo de hostilidades durante una jornada electoral es valorada como un alivio mínimo para comunidades que viven entre amenazas y restricciones cotidianas; por otro, la experiencia de treguas incumplidas y de negociaciones fallidas les lleva a exigir garantías más allá de un comunicado. Expertos en paz y seguridad subrayan que el efecto real sobre la participación dependerá de si la población en zonas de presencia del ELN percibe una reducción tangible del control armado y de si otros actores ilegales, como el Clan del Golfo o disidencias de las antiguas Farc, mantienen su actividad. En ese contexto, el cese al fuego puede reducir incidentes puntuales, pero difícilmente elimina por sí solo el miedo que ha condicionado durante décadas el ejercicio del voto en amplias franjas del país.\n\nHacia adelante, el anuncio deja abiertas dos lecturas para el futuro del proceso de paz. Una, que el ELN intenta conservar algún margen de legitimidad política ofreciendo gestos en momentos clave, aun después de haber roto conversaciones y sostenido acciones violentas. Otra, que el Estado y la sociedad colombiana deberán decidir, tras el resultado del 21 de junio, si retoman un enfoque de negociación o si se inclinan por la vía exclusivamente militar propuesta por uno de los candidatos. En cualquier escenario, la seguridad de la jornada y la confianza ciudadana en las reglas del juego se juegan tanto en los dispositivos oficiales como en la capacidad de aislar el voto de presiones armadas, reales o percibidas.","summary":"El Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció un cese al fuego unilateral de tres días, del 20 al 23 de junio, como gesto de no interferencia en la segunda vuelta presidencial entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda. La guerrilla se comprometió a suspender operaciones ofensivas contra la fuerza pública y a no amenazar a candidatos ni votantes, mientras el Gobierno mantiene un amplio despliegue de seguridad y crece el debate sobre la influencia real de esta tregua en la participación ciudadana y en el futuro del proceso de paz.","extendedSummary":"El ELN declaró un alto el fuego unilateral de tres días alrededor de la segunda vuelta presidencial, prometiendo no realizar operaciones ofensivas contra la fuerza pública y reiterando que no impedirá ni forzará el voto de la población. El comunicado incluye una condena a la “intromisión” de gobiernos extranjeros, en alusión al apoyo del presidente estadounidense Donald Trump a Abelardo de la Espriella, y se inscribe en un contexto de diálogos de paz rotos y fuerte presencia armada en varias regiones. El ministro de Defensa respondió que la Fuerza Pública mantendrá la ofensiva contra todas las estructuras ilegales y destacó un despliegue de más de 400.000 efectivos para la jornada electoral. Mientras tanto, el contraste entre la línea dura de De la Espriella frente a los grupos armados y la apuesta de Cepeda por retomar negociaciones marca la lectura política de la tregua y abre interrogantes sobre su impacto en la seguridad, la participación y la viabilidad de un nuevo ciclo de paz.","imageUrl":"https://d1h1zxjhhysrnv.cloudfront.net/articles/1781564529522-1qe49.webp","contentType":"colombia","keywords":["Colombia","ELN","cese al fuego","segunda vuelta","elecciones","Abelardo de la Espriella","Iván Cepeda","paz"],"regionCodes":["CO"],"sources":[],"audioExtendedSummary":"https://d1h1zxjhhysrnv.cloudfront.net/audio-summarys/1781564533733-eln-anuncia-cese.mp3","isUrgent":true,"publishedAt":"2026-06-15T23:02:13.950Z","contentModifiedAt":"2026-06-15T23:02:13.950Z","publicationMode":"legacy-import","aiModel":"gpt-5.1-2025-11-13","author":{"name":"Pyx"}}