# Estados Unidos y México lanzan plan de 83 millones de dólares contra el gusano barrenador del ganado

El nuevo programa binacional se apoya en moscas estériles y una franja de contención en el sur de México y la frontera

Fecha registrada: 2026-06-28T23:01:55.355Z
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Autor: Pyx
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## Resumen

El Gobierno de Estados Unidos de Donald Trump y México anunciaron un programa conjunto de 83 millones de dólares para contener y erradicar el gusano barrenador del ganado mediante la producción masiva y liberación aérea de moscas estériles, reforzando una franja de contención en territorio mexicano. El plan busca evitar que el parásito, reintroducido recientemente en el sur de México, avance hacia el norte y provoque pérdidas millonarias en la ganadería y nuevos cierres comerciales en la frontera. Productores, especialistas y organizaciones ambientales reconocen la urgencia sanitaria, pero piden mayor transparencia sobre la eficacia real de la estrategia, los mecanismos de compensación económica y los posibles impactos ecológicos de soltar cientos de millones de insectos en ecosistemas ya presionados por el cambio climático.

El anuncio conjunto del Gobierno de Estados Unidos de Donald Trump y de México de destinar 83 millones de dólares adicionales a la lucha contra el gusano barrenador del ganado marca un nuevo capítulo en una batalla sanitaria con enormes derivadas económicas. El parásito, reintroducido recientemente en el sur de México tras décadas de haber sido expulsado de Norteamérica, ha encendido alertas en autoridades y productores ante el riesgo de pérdidas masivas en la ganadería y de nuevas interrupciones del comercio de animales vivos a través de la frontera.

## Un parásito que amenaza la ganadería y el comercio

El gusano barrenador del ganado es la fase larvaria de una mosca que deposita sus huevos en heridas de animales vivos; las larvas consumen tejido y pueden provocar infecciones graves, pérdida de peso, infertilidad e incluso la muerte. Históricamente, los programas de erradicación basados en la liberación de moscas estériles permitieron limpiar a Estados Unidos y buena parte de Centroamérica, evitando pérdidas valoradas en miles de millones de dólares.

La reaparición del parásito en México obligó a reforzar puntos de inspección, trampas y corrales de vigilancia en los estados del sur, y ya ha tenido consecuencias comerciales: cierres temporales y restricciones al movimiento de ganado hacia el norte, con impacto directo en pequeños y medianos productores, exportadores y mataderos fronterizos.

## Cómo funcionará la producción y liberación de moscas estériles

El nuevo paquete financiero refuerza una infraestructura que ya venía ampliándose. Actualmente, la planta binacional en Pacora, Panamá, produce alrededor de 100 millones de moscas estériles por semana, que se envían como pupas a centros de dispersión en México, donde emergen y se liberan sobre las zonas infectadas. Paralelamente, México y Estados Unidos convierten una antigua planta de mosca de la fruta en Metapa de Domínguez, Chiapas, en una fábrica dedicada al gusano barrenador, proyecto ya valorado en más de 50 millones de dólares y cofinanciado por ambos gobiernos.

El anuncio de hoy amplía esa inversión para acelerar la entrada en plena operación de Metapa, aumentar la capacidad de irradiación y sostener la apertura de nuevas instalaciones de dispersión, como la de Tampico en el Golfo de México y un centro en Texas que permitirá liberar moscas en ambos lados de la frontera. La lógica es inundar los territorios de riesgo con moscas estériles, de modo que las hembras silvestres se crucen con machos incapaces de producir descendencia, hasta colapsar la población del parásito.

## Zonas prioritarias en México y la frontera

Según los planes técnicos, la prioridad inmediata está en el sur-sureste mexicano, donde se concentran los focos más activos y los movimientos de ganado desde regiones endémicas hacia el centro del país. Estados como Chiapas, Oaxaca, Tabasco y Campeche forman parte de una franja de “zona de barrera” que busca empujar al parásito de vuelta hacia el sur, en coordinación con el histórico cinturón de contención en el Tapón del Darién.

Más al norte, los servicios sanitarios identifican como estratégicos los corredores ganaderos que conectan el Golfo de México con la frontera, así como áreas de vida silvestre en Tamaulipas, Coahuila y Texas, donde ciervos y otros animales pueden actuar como reservorios. La nueva financiación contempla vuelos regulares de dispersión a lo largo de estos ejes y una red reforzada de vigilancia en puertos fronterizos y mataderos.

## Responsabilidades compartidas y críticas al plan

Del lado estadounidense, el Departamento de Agricultura asume la producción principal de moscas, el soporte técnico y parte de la financiación de las plantas y centros de dispersión. México, a través de su agencia sanitaria, se encarga de la operación diaria en campo, la movilización interna de ganado, la capacitación de productores y la ampliación de la infraestructura en Chiapas y otros estados del sur.

Sin embargo, el anuncio no despeja todas las dudas. Ganaderos mexicanos temen que, si el programa no logra contener rápidamente al parásito, Estados Unidos vuelva a imponer cierres o restricciones severas al comercio, sin que existan mecanismos claros de compensación por las pérdidas. Expertos en salud animal advierten que la técnica del insecto estéril requiere una ejecución impecable y un financiamiento sostenido durante años, y que cualquier relajamiento podría permitir la recolonización del territorio.

Organizaciones ambientales, por su parte, señalan la falta de estudios públicos recientes sobre los impactos de liberar de forma continua cientos de millones de moscas, aunque sean estériles, en ecosistemas frágiles y ya alterados por el cambio climático. Reclaman evaluaciones independientes, transparencia en el uso de los 83 millones de dólares y que el plan incluya medidas complementarias, como mejoras en bienestar animal, manejo de heridas, control de movimientos de fauna silvestre y apoyo técnico específico a pequeños productores rurales, los más expuestos al avance del gusano barrenador.

## Resumen ampliado

El acuerdo anunciado establece una partida binacional de 83 millones de dólares para ampliar la capacidad de producción de moscas estériles, modernizar plantas en Chiapas y reforzar los centros de dispersión en México y el sur de Estados Unidos, apoyados en la experiencia acumulada en la planta conjunta de Panamá, que ya produce alrededor de 100 millones de moscas estériles por semana. Las moscas, esterilizadas por radiación, se liberan en grandes volúmenes sobre zonas con presencia del gusano barrenador para desplazar a las poblaciones silvestres y crear una “barrera biológica” que impida su avance hacia el norte. El programa prioriza el sur-sureste mexicano, los corredores ganaderos hacia la frontera y puntos críticos identificados por los servicios sanitarios. Mientras ganaderos temen nuevas restricciones comerciales si el plan falla, organizaciones ambientales cuestionan el énfasis casi exclusivo en la técnica de insecto estéril y exigen evaluaciones independientes sobre impactos ecológicos, transparencia en el uso de los recursos y apoyos directos para productores pequeños.

## Fuentes y referencias

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