# Caso “Mayo” Zambada: el avión‑trofeo del FBI que desata una tormenta diplomática

México y Estados Unidos se contradicen sobre la captura del capo y la operación que lo llevó a Nuevo México

Fecha registrada: 2026-07-09T23:01:41.222Z
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Autor: Pyx
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## Resumen

La exhibición en un museo de Nuevo México del avión que trasladó a Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos reabrió un caso que México nunca dio por cerrado. El gobierno de Claudia Sheinbaum y la FGR acusan al FBI de entregar información falsa e insuficiente y señalan al exembajador Ken Salazar de haber negado una operación estadounidense, mientras Washington sostiene que no fue “su avión ni su operación”. Las contradicciones amenazan con erosionar la confianza en la cooperación de seguridad bilateral y tienen derivadas directas en la política interna mexicana.

La exhibición en un museo de Nuevo México de la avioneta utilizada para trasladar a Ismael “El Mayo” Zambada a Estados Unidos convirtió un expediente ya incómodo en un frente de tensión abierta entre Ciudad de México y Washington. Para el gobierno de Claudia Sheinbaum y la Fiscalía General de la República (FGR), la aeronave expuesta como trofeo del FBI prueba que hubo una operación estadounidense encubierta; para la parte norteamericana, en cambio, se trata de un decomiso posterior y de una entrega voluntaria del capo, sin agentes operando en territorio mexicano.

## De la captura silenciosa al reclamo formal

El 25 de julio de 2024, Zambada, histórico líder del Cártel de Sinaloa, fue trasladado en una avioneta privada desde el norte de México hasta Santa Teresa, Nuevo México, junto con Joaquín Guzmán López. La captura no siguió los cauces habituales de extradición y, durante semanas, el gobierno mexicano denunció que desconocía quién autorizó el vuelo, quiénes iban a bordo y bajo qué figura jurídica se produjo la entrega. La FGR habló desde entonces de un posible “secuestro transfronterizo” y comenzó a exigir a Estados Unidos registros de radar, manifiestos de pasajeros, documentación migratoria y la identidad del piloto, sin obtener respuestas completas.

En agosto de 2024, la Fiscalía hizo públicos los primeros hallazgos: la aeronave había usado matrículas y números de serie falsos, modificados en México, Colombia y Estados Unidos, lo que reforzaba la sospecha de una operación clandestina con tolerancia de autoridades de ambos lados de la frontera. Aun así, el caso fue desdibujándose del debate público, mientras Zambada negociaba en tribunales estadounidenses una cadena perpetua que terminó aceptando para evitar un régimen de máxima seguridad.

## El avión‑trofeo y el informe de Sheinbaum

El giro llegó recientemente, cuando un reportaje reveló que la avioneta había sido donada por el FBI y se exhibía en el War Eagles Air Museum, en Santa Teresa, como parte de una muestra sobre operaciones contra el narcotráfico. Fotos y testimonios de visitantes describen la pieza como un símbolo de un exitoso operativo, con referencia expresa a la captura de “El Mayo”. El propio director del museo reconoció que hubo dudas por temor al narco antes de aceptarla.

A partir de esas revelaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum instruyó a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a la FGR a recabar información oficial del FBI y elaboró un informe interno que resalta la contradicción entre esa exhibición y lo que en su momento comunicó la embajada estadounidense. El documento subraya que México siempre recibió la versión de que ninguna agencia de Estados Unidos participó en la detención ni en el traslado del capo.

## FGR contra FBI y la respuesta de Ken Salazar

En una conferencia reciente, la FGR acusó al FBI de haber entregado información “falsa, parcial e insuficiente” sobre la captura y el vuelo, y señaló directamente al exembajador Ken Salazar por haber sostenido ante los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y de Sheinbaum que “no fue nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra operación”. La Fiscalía insiste en que, si la avioneta fue donada por el FBI y presentada como parte de una operación de esa agencia, Salazar habría engañado deliberadamente a México.

Salazar, hoy fuera del cargo, se ha defendido retomando el mismo argumento: según su versión, ningún agente estadounidense viajó en la aeronave y la intervención de Washington se limitó a recibir a Zambada ya en suelo estadounidense. Un reportaje adicional reveló que el piloto, presuntamente ligado a redes criminales, habría pedido de inmediato ser deportado a México tras completar el traslado, un movimiento que para la FGR resulta inexplicable sin coordinación previa entre agencias.

## Cooperación en la cuerda floja y uso político interno

Más allá del choque narrativo, el caso golpea el corazón de la cooperación bilateral en seguridad. México sostiene que un aliado estratégico ocultó información clave sobre la caída de uno de los capos más buscados, y que incluso convirtió en pieza de exhibición una operación que, desde la óptica mexicana, podría configurarse como violación de soberanía. Para los aparatos de seguridad estadounidenses, reconocer una operación encubierta en territorio vecino sin autorización formal también sería políticamente tóxico.

En el plano interno, Sheinbaum se posiciona como defensora de la soberanía y de la transparencia frente a Washington, al tiempo que deja en evidencia los vacíos heredados del sexenio anterior. La oposición, por su parte, acusa al gobierno de usar el caso para distraer de la violencia cotidiana, mientras sectores nacionalistas reclaman revisar a fondo la presencia de agencias estadounidenses en México. El desenlace del expediente “Mayo” Zambada no solo definirá el grado de confianza mutua en los próximos años, sino también los límites de lo que ambos países están dispuestos a admitir sobre sus operaciones más sensibles.

## Resumen ampliado

Desde la captura de Ismael “El Mayo” Zambada, trasladado en julio de 2024 en una avioneta desde el norte de México hasta Nuevo México, las autoridades mexicanas han reclamado a Estados Unidos datos básicos sobre el vuelo, la aeronave y sus tripulantes. La FGR documentó matrículas falsas y la falta de registros migratorios y aduanales, mientras el entonces embajador Ken Salazar aseguró al gobierno mexicano que no se trató de un operativo estadounidense. La reciente exhibición del avión como pieza donada por el FBI en un museo de Nuevo México y su promoción como “éxito operativo” detonaron la reacción del gobierno de Claudia Sheinbaum, que ordenó un informe especial y nuevas solicitudes formales de información. La FGR acusa ahora al FBI de entregar datos falsos o incompletos, y el choque de narrativas ya impacta la agenda de seguridad y el debate político en México.

## Fuentes y referencias

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