# Rocha Moya pide nueva licencia indefinida y desata tormenta política en Sinaloa

La segunda salida del gobernador, presionado por Morena y la oposición, reabre el choque con EE UU

Fecha registrada: 2026-08-23T23:01:31.225Z
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Autor: Pyx
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## Resumen

Rubén Rocha Moya pidió una nueva licencia temporal con carácter indefinido, apenas alrededor de 34 horas después de regresar a la gubernatura de Sinaloa, en medio de una acusación de la justicia estadounidense por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y tras duras críticas públicas de la presidenta Claudia Sheinbaum. El Congreso estatal aprobó la solicitud y ahora debe nombrar a un gobernador interino, mientras Morena intenta contener el daño político y la oposición exige que Rocha sea juzgado y no sólo separado del cargo, en un caso que amenaza con tensar aún más la relación entre México y Estados Unidos.

La decisión de Rubén Rocha Moya de solicitar nuevamente licencia temporal, ahora con carácter indefinido, apenas alrededor de día y medio después de anunciar su regreso a la gubernatura de Sinaloa, cristaliza una crisis política que rebasa al estado y alcanza al gobierno federal y a la relación con Estados Unidos. El movimiento ocurre bajo la sombra de una acusación penal en Nueva York por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y de un rechazo contundente desde la propia presidencia de la República.

## Una segunda salida en cuatro meses

Rocha Moya había pedido una primera licencia a inicios de mayo, poco después de que una corte federal estadounidense lo acusara, junto con otros nueve actuales y exfuncionarios de Sinaloa, de conspirar con la facción de “Los Chapitos” para importar narcóticos y armas a Estados Unidos. Tras 112 días fuera del cargo, la mañana del 21 de agosto notificó al Congreso local su regreso a la gubernatura y argumentó que la Fiscalía mexicana no encontró elementos para proceder en su contra.

Sin embargo, la acusación en el Distrito Sur de Nueva York sigue vigente, al igual que la solicitud de extradición, construida a partir de información de agencias como la DEA y unidades de inteligencia financiera estadounidenses. Un día después de su retorno, y tras una oleada de críticas, Rocha envió un segundo oficio al Congreso para pedir licencia temporal “con carácter indefinido” por más de 30 días, con fundamento en la Constitución estatal. La Diputación Permanente aprobó por unanimidad la nueva separación del cargo y abrió la ruta para nombrar a un gobernador interino en sesión extraordinaria.

## Las acusaciones de Estados Unidos

De acuerdo con la acusación estadounidense, Rocha y otros funcionarios habrían utilizado sus cargos para proteger operaciones del Cártel de Sinaloa, facilitar el tráfico de drogas y permitir el uso de armamento de alto poder, a cambio de apoyo político y sobornos. La causa se centra en la estructura de “Los Chapitos” y se inscribe en una estrategia más amplia de Washington frente al fentanol y al crimen organizado mexicano.

Mientras tanto, la Fiscalía de Sinaloa y autoridades federales han insistido en que no han recibido aún todas las pruebas de Estados Unidos y que, en territorio mexicano, no existe orden de aprehensión vigente contra el gobernador. La Cancillería llegó incluso a manifestar inconformidad por la forma en que se hizo pública la acusación, lo que añadió tensión diplomática. Esta brecha entre la narrativa estadounidense y la respuesta mexicana alimenta percepciones de impunidad y erosiona la confianza bilateral en materia de seguridad.

## Presiones en Morena y ofensiva opositora

El regreso de Rocha fue recibido con malestar dentro de Morena. La dirigencia nacional y legisladores del partido se deslindaron de la decisión, subrayando que el gobernador no consultó al movimiento y pidiéndole “reconsiderar” para no dañar la imagen de la llamada Cuarta Transformación ni complicar la relación con Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum marcó distancia de manera pública, al cuestionar que un mandatario bajo acusación internacional retomara el cargo y subrayar que ningún interés personal puede estar por encima del bienestar de la población.

La oposición aprovechó el viraje. Dirigentes y legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano calificaron de “cínico” el retorno inicial de Rocha y, tras la nueva licencia, insistieron en que el gobernador debe ser juzgado, no sólo separado temporalmente. Algunos exigieron su arresto y entrega a Estados Unidos, mientras voces locales advirtieron que una licencia indefinida no debe servir para que siga influyendo en la designación del interino ni en la estructura de gobierno estatal.

## Escenarios para Sinaloa y la relación con Washington

En el corto plazo, el Congreso de Sinaloa deberá definir a un gobernador interino en un contexto de fuerte presión nacional e internacional. La clave será si el relevo emana del círculo político de Rocha o si se opta por una figura con mayor autonomía, capaz de separar la gobernabilidad cotidiana de la crisis judicial del mandatario con licencia.

A nivel federal, la nueva licencia permite a Morena ganar tiempo y reducir el costo inmediato para la presidencia, pero no resuelve el fondo: un gobernador de su partido acusado por Estados Unidos de colaborar con un cártel emblemático. Para Washington, la señal decisiva será el grado de cooperación de México con la justicia estadounidense, ya sea mediante información, procesos internos o la eventual extradición. De cómo se gestione este caso dependerá no sólo la estabilidad política en Sinaloa, sino también la credibilidad del discurso oficial de “cero impunidad” frente a la narcopolítica.

## Resumen ampliado

La nueva licencia temporal, indefinida y por más de 30 días, solicitada por Rubén Rocha Moya y aprobada por la Diputación Permanente del Congreso de Sinaloa, llega después de que el gobernador regresara al cargo tras 112 días de ausencia y de que Estados Unidos lo acusara, junto con otros funcionarios, de conspirar con la facción de “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa para traficar drogas y armas. La presión interna en Morena y el rechazo explícito de Claudia Sheinbaum a su retorno forzaron el giro, mientras dirigentes opositores reclaman que Rocha enfrente un juicio político y las investigaciones en su contra, e incluso plantean su entrega a la justicia estadounidense. El caso abre interrogantes sobre la estabilidad gubernamental en Sinaloa, la capacidad de Morena para deslindarse de presuntos pactos con el narco y el grado de cooperación de México ante la acusación y las solicitudes de extradición de Washington.

## Fuentes y referencias

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