La estación de Policía de Tadó, en el Chocó, fue atacada con tres cargas explosivas lanzadas desde drones en dos momentos de la mañana, en hechos atribuidos al ELN que causaron daños materiales pero no dejaron heridos. Las autoridades departamentales activaron consejos extraordinarios de seguridad, advirtieron a la población que se mantenga alejada de instalaciones policiales y anunciaron inversiones urgentes en capacidades antidrones. El ataque ocurre en medio de una ofensiva guerrillera en San José del Palmar y alimenta un duro cruce político entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y la oposición, que cuestiona la política de “Paz Total” y exige una estrategia más agresiva frente al uso de nuevas tecnologías por parte de los grupos armados.
Ataque con drones del ELN contra estación de Policía en Tadó reaviva polémica sobre seguridad y paz en Colombia
Dos explosiones sin heridos en Chocó desatan alarma por la guerra con tecnología barata

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Ataque con drones del ELN contra estación de Policía en Tadó reaviva polémica sobre seguridad y paz en Colombia
Un ataque coordinado con drones en pleno centro de Tadó
En la mañana de este sábado, la tranquilidad de Tadó se quebró cuando, hacia las 10:30, un primer dron cargado con explosivos detonó en inmediaciones de la estación de Policía, ubicada en una zona de intenso tráfico comercial. Cerca de una hora después, hacia las 11:30, un segundo aparato volvió a sobrevolar el sector y liberó nuevas cargas, en total tres artefactos explosivos, en hechos atribuidos al ELN por autoridades locales y fuentes de la Fuerza Pública.
Los estallidos provocaron daños visibles en la infraestructura policial: afectaciones en techos, ventanales, fachadas y cableado, así como impactos en algunos establecimientos cercanos. Sin embargo, los reportes oficiales coinciden en que no hubo policías ni civiles heridos, lo que los mandos atribuyen a que los uniformados se refugiaron de manera preventiva y a que algunos artefactos no alcanzaron a ingresar al interior del comando.
Peritos antiexplosivos y criminalistas llegaron al lugar para recolectar restos de los drones y de las cargas, con el objetivo de determinar el tipo de sistema utilizado y su posible origen. La zona fue acordonada durante varias horas y el acceso al caserío central se restringió mientras se descartaba la presencia de artefactos sin detonar.
Violencia en escalada en el Chocó
El ataque a Tadó no ocurrió en un vacío. Desde el día anterior se registran combates y ataques con explosivos en San José del Palmar, donde el ELN ha hostigado una base militar y posiciones del Ejército, generando desplazamientos y temor en veredas cercanas.
En la misma región ya se habían documentado incidentes previos con drones explosivos contra instalaciones militares y policiales, así como enfrentamientos entre el ELN y el Clan del Golfo por el control de rutas del narcotráfico y la minería ilegal. Informes recientes de organismos internacionales sobre el uso de explosivos señalan un incremento significativo de ataques con dispositivos lanzados desde aeronaves no tripuladas, con Chocó entre los departamentos más afectados.
Además, investigaciones militares revelaron en 2025 la existencia de un campamento del ELN en Chocó donde se entrenaba incluso a menores en el manejo de drones adaptados para cargar explosivos, lo que evidencia una apuesta sostenida de esa guerrilla por sofisticar su arsenal con tecnología relativamente barata y de difícil detección.
Las alertas de la gobernadora y la respuesta inmediata
La gobernadora Nubia Carolina Córdoba confirmó que se trató de dos ataques con tres cargas explosivas y reportó únicamente daños físicos en la estación. Desde sus redes pidió a la población mantenerse lo más alejada posible de las estaciones de Policía, advirtiendo que el ELN habría anunciado la conmemoración de un aniversario de uno de sus bloques como excusa para nuevos hostigamientos.
Córdoba anunció la convocatoria inmediata de un Comité de Orden Público para destinar recursos del Fondo de Seguridad a la adquisición de capacidades antidrones para la Policía en el departamento, entre ellas radares de corto alcance, inhibidores de señal y protocolos específicos de respuesta para estaciones en cascos urbanos. El alcalde de Tadó, por su parte, reportó que la situación se encuentra bajo control, aunque reconoció un ambiente de tensión y zozobra en el comercio local tras las detonaciones.
Choque político y futuro de la política de paz
En el plano nacional, el episodio llegó a un escenario ya cargado por el escándalo de los audios del ex alto comisionado de Paz Danilo Rueda, en los que habla de “jugar a los congelados” con estructuras criminales, es decir, suspender operaciones militares en determinados territorios.
El representante electo José Jaime Uscátegui, del Centro Democrático, reaccionó señalando que el ataque en Tadó es parte del “legado” de una política que habría frenado la presión sobre los grupos armados, y prometió que, con el cambio de gobierno, los “terroristas volverán a sentir el peso de la autoridad del Estado”. Sus declaraciones reflejan una línea opositora que pide desmontar ceses al fuego y endurecer la respuesta militar frente al ELN.
Aunque al cierre de esta nota no se conocía un pronunciamiento detallado de la Casa de Nariño sobre Tadó, antecedentes recientes muestran que, tras otros ataques con drones contra bases militares, la presidencia y la cúpula castrense han reconocido fallas en la preparación frente a esta amenaza y han prometido acelerar la compra de sistemas de defensa antidrones y la actualización doctrinal.
El ataque en Chocó, ejecutado con tecnología al alcance de cualquier grupo armado, reabre así un debate crucial: hasta qué punto la política de “Paz Total” puede coexistir con una guerrilla que incorpora tácticas de guerra de nueva generación, y si el próximo gobierno privilegiará la negociación, la ofensiva militar o una combinación distinta frente a un conflicto que ya se libra también en el aire.
Análisis y resumen ampliado
El municipio de Tadó vivió horas de pánico tras dos ataques casi consecutivos contra su estación de Policía, ejecutados con drones que transportaban explosivos y detonaron cerca de la infraestructura, en una zona comercial y concurrida. Aunque no hubo víctimas, los daños físicos y el ruido de las detonaciones reforzaron la sensación de vulnerabilidad en un departamento ya golpeado por combates recientes entre el ELN y el Ejército en San José del Palmar. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba pidió a la ciudadanía alejarse de las estaciones de Policía, convocó un Comité de Orden Público y anunció que destinará recursos del Fondo de Seguridad para tecnología antidrones. Desde la oposición, congresistas de línea dura responsabilizaron a la política de “congelar” operaciones contra grupos ilegales, mientras analistas alertan que la proliferación de drones explosivos obliga a replantear la estrategia de seguridad y el modelo de negociación con el ELN.
Fuentes y referencias
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