El Gobierno de Brasil lanzó una licitación para adquirir un supercomputador de inteligencia artificial que aspira a situarse entre los diez más potentes del mundo y será instalado en el Parque Tecnológico Augusto Severo, en Rio Grande do Norte. En paralelo, acordó con Huawei e iFlytek un segundo sistema de alto rendimiento en Río de Janeiro y presentó una estrategia de 10 a 15 años para desarrollar chips basados en la arquitectura abierta RISC‑V, en cooperación con el ecosistema de innovación de Barcelona. El paquete, insertado en el Plan Brasileño de Inteligencia Artificial, busca reducir la dependencia de infraestructuras externas y reposicionar a Brasil como polo latinoamericano de cómputo, datos y diseño de hardware para IA.
Brasil apuesta por dos supercomputadores de IA y chips RISC‑V para blindar su soberanía tecnológica
El plan combina licitación global, alianza con China y cooperación con Barcelona en semiconductores abiertos

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Brasil apuesta por dos supercomputadores de IA y chips RISC‑V para blindar su soberanía tecnológica
El anuncio del Gobierno de Brasil de lanzar una licitación para construir uno de los diez mayores supercomputadores del mundo dedicados a inteligencia artificial marca un salto cualitativo en la estrategia de soberanía digital del país. La máquina será instalada en el Parque Tecnológico Augusto Severo, vinculado a la Universidad Federal de Rio Grande do Norte, y operada por el Laboratorio Nacional de Computación Científica, con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico.
Un supercomputador de élite en el Nordeste
El proyecto prevé una inversión cercana a los 1.000 millones de reales para alcanzar unos 7.200 petaflops de capacidad específica para IA, volumen que situaría al sistema entre los diez mayores del mundo en este tipo de tareas. La licitación incluye exigencias de transferencia de tecnología, uso de proveedores brasileños y formación de alrededor de 5.000 profesionales, con inicio de operaciones previsto hacia finales de 2027.
Aunque el Gobierno no menciona marcas, medios brasileños señalan que, por capacidad técnica, Nvidia sería prácticamente el único proveedor capaz de entregar un sistema con estas especificaciones, lo que la coloca como favorita implícita en el proceso. Al mismo tiempo, el pliego exige contrapartidas de contenido local y capacitación, con el objetivo de evitar que la compra se limite a importar un “caja negra” de hardware.
La ubicación en Rio Grande do Norte responde también a criterios energéticos y de desconcentración regional: el Estado ofrece alto potencial en energías renovables y el Gobierno busca llevar infraestructuras científicas de punta al Nordeste, ampliando la base territorial del ecosistema digital brasileño.
Huawei, iFlytek y un segundo polo en Río de Janeiro
La segunda pieza del plan es un supercomputador adicional, de menor potencia relativa pero igualmente estratégico, que será instalado en Río de Janeiro y ejecutado por la Red Nacional de Enseñanza e Investigación en alianza con las empresas chinas Huawei e iFlytek. Este proyecto movilizará unos 1.276 millones de reales a lo largo de cinco años y tiene como meta desarrollar un gran modelo de lenguaje nacional y otros sistemas de IA ajustados al portugués y a datos brasileños, además de capacitar a cerca de 3.000 personas.
La cooperación con China refuerza la diversificación de socios de Brasil en un contexto de rivalidad tecnológica entre Washington y Pekín. Huawei e iFlytek aportan experiencia en supercomputación y modelos de lenguaje, mientras que la ejecución por la RNP introduce una capa de gobernanza local sobre la infraestructura. El Gobierno subraya que el objetivo es construir una “pila de software soberana”, reduciendo la dependencia de plataformas cerradas.
Estrategia RISC‑V y alianza con Barcelona
El tercer eje mira al largo plazo: un programa de 10 a 15 años para desarrollar chips basados en la arquitectura abierta RISC‑V, en cooperación con el ecosistema de innovación de Barcelona. RISC‑V, al ser una arquitectura no propietaria, permite diseñar procesadores y aceleradores de propósito específico sin pagar licencias a dueños de tecnologías cerradas, lo que es clave para países que aspiran a mayor autonomía en semiconductores.
Brasil ya venía impulsando proyectos de diseño con RISC‑V y consolidando laboratorios para pruebas de chips, y ahora busca dar un salto coordinando investigación, formación de talento e inserción en las cadenas globales de valor. La asociación con centros de Barcelona apunta a aprovechar la experiencia europea en computación de alto rendimiento y diseño de hardware abierto.
Impacto en la soberanía tecnológica y en el mapa latinoamericano de la IA
En conjunto, estos tres movimientos consolidan un intento de construir la “pila completa” de la IA: capacidad de cómputo masivo, desarrollo de modelos propios y, en el horizonte, producción de hardware estratégico. El paquete se inserta en el Plan Brasileño de Inteligencia Artificial y en la Estrategia Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, que priorizan áreas como IA y semiconductores y contemplan fuertes incrementos de inversión pública.
Para la región, el proyecto refuerza a Brasil como principal polo latinoamericano de infraestructura de IA, capaz de ofrecer capacidad de entrenamiento a empresas y centros de investigación de varios países vecinos, en un contexto en el que muchos dependen casi exclusivamente de nubes extranjeras. Aun así, persisten dependencias: el país seguirá necesitando GPU y componentes críticos de proveedores como Nvidia y de fabricantes asiáticos, y la alianza con empresas chinas puede verse afectada por tensiones geopolíticas o sanciones.
La apuesta brasileña se presenta, por tanto, como una estrategia gradual de reducción de vulnerabilidades más que como una ruptura inmediata con las cadenas globales de tecnología. Si logra ejecutar los proyectos, formar el talento previsto y transformar la infraestructura en innovación y productos, Brasil no solo ganará margen de maniobra tecnológico, sino también poder de negociación en la economía digital latinoamericana.
Análisis y resumen ampliado con IA
El nuevo paquete de medidas anunciado por el Gobierno brasileño incluye tres frentes: un supercomputador de IA de unos 7.200 petaflops y cerca de 1.000 millones de reales de inversión, cuya licitación prevé transferencia de tecnología, contenido local y la capacitación de unas 5.000 personas; un segundo sistema de alto rendimiento en Río de Janeiro, ejecutado por la Red Nacional de Enseñanza e Investigación en alianza con Huawei e iFlytek, con un presupuesto estimado de 1.276 millones de reales a cinco años y foco en modelos de lenguaje en portugués; y una estrategia de largo plazo para desarrollar chips con arquitectura abierta RISC‑V, en cooperación con el ecosistema de innovación de Barcelona. Estas iniciativas se integran en el Plan Brasileño de Inteligencia Artificial, que contempla decenas de miles de millones de reales en inversiones y coloca la soberanía tecnológica como objetivo central.
Fuentes y referencias
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